Miguel Angel

Mi blog personal

El padre, el hijo y el burro

(En primer término, el conde Lucanor, sentado; a su lado, Patronio).

LUCANOR: ¡Patronio! Tú que siempre me has aconsejado con sabiduría y prudencia, escúchame con atención y dime luego lo que te parece mejor que haga.

PATRONIO: Hablad, señor Lucanor, que yo os prometo aconsejaros según mi entendimiento y mi conciencia me dicten.

LUCANOR: Es el caso, Patronio, que yo me esfuerzo día y noche en servir a mi pueblo, pero por más que hago, nunca consigo su aprobación. Ya actúe de una manera, ya de la contraria, siempre soy criticado. Esto me trae desde hace unos días inquieto y confundido, pues pienso que no sirvo para gobernar. ¿Qué piensas tú de esto?

PATRONIO: Lo que has dicho, señor, me trae a la memoria lo que sucedió a dos labradores cuando iban en un burro a la feria.

LUCANOR: ¿Cómo fue eso?

PATRONIO: He aquí el cuento. Iban una vez dos labradores, padre e hijo, a la feria con un burro. El padre iba montado en el burro, y el hijo a pie (Salen por un lateral los dos labradores, el más joven a pie y el otro montado en un burrito). Y sucedió que, pasando por un pueblo…

HOMBRE 1: (Saliendo por el foro en compañía de otro hombre) ¡Fíjate qué padre desnaturalizado! Su pobre hijo a pie él tan campante, montado en su jumento. (Se subieron los dos).

EL PADRE: Hijo, será mejor que montes tú y vaya yo a pie (Los hicieron así).

PATRONIO: Pero sucedió que, pasando por otro pueblo…

HOMBRE 2: ¡Qué barbaridad!, ¿Has visto alguna vez tal falta de consideración? ¡El pobre viejo a pie y el joven cabalgando en el burro, tan tranquilo! La verdad es que no sé cómo no le da vergüenza

(Mutis ambos por el foro).

EL HIJO: Padre, ¿qué te parece si montamos los dos?

EL PADRE: Sí hijo; creo que es una buena idea (Y montan ambos en el burro).

PATRONIO: Y de este modo montados los dos en el burro, pasaron por otro pueblo y… (salen nuevamente los hombres del foro).

HOMBRE 3: A eso le llamo yo tener compasión. ¡Un burro tan flaco y esos dos montados en él, con lo gordos que están! ¡Qué cosas se ven en el mundo!

EL PADRE: ¿Qué te parece si fuéramos los dos a pie?

EL HIJO: Sí, creo que es lo más prudente. (Desmontan).

PATRONIO: Pasaron al fin por otro pueblo…

HOMBRE 4: (Saliendo por el foro, como las veces anteriores). ¡Fíjate! Ésos dos a pie y el burro detrás, tan campante! En verdad, no se sabe cuál es el más burro de los tres (cuchichean riendo).

EL PADRE: ¿Tú entiendes esto, hijo mío?

EL HIJO: Yo qué he de entender, ¡padre! Sólo nos falta llevar el burro a costillas, y aun así me parece que no daremos gusto a la gente (Y se van los dos labradores por el lado lateral llevando del cabestrillo al jumento).

PATRONIO: Este cuento, señor conde Lucanor, le enseñará que lo mejor es que haga las cosas según su conciencia, sin hacer caso de la opinión de los demás.

Don Juan Manuel

noviembre 23, 2008 - Publicado por | CUENTOS

1 comentario »

  1. [...] Respuesta: Dos estilos totalmente distintos creo que deberias leer el cuento del conde Lucanor:el hombre el hijo y el burro: El padre, el hijo y el burro Miguel Angel [...]

    Pingback por Anónimo | abril 16, 2011 |


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